27.1.12

Aldo II

Algo de los sentidos queda en los recuerdos.(y los recuerdos se apoyan en sentidos, se construyen en ellos). Así la vista se gasta. El oído pierde sensibilidad. El gusto; discriminación. Las yemas se endurecen. El olfato...el olfato es otro tipo de sentido, hasta en su recorrido.
Así se engrosan los cristales que corrigen las miradas, se suben los volúmenes, se le agrega más sal al alimento.
Así se apilan los recuerdos, quedando aplastados los de más abajo.
Sobran ganas de apoyar todo ese cielo sobre la mesa, para mirarlo más de cerca. Para amenazar con tocarlo.
Dejan(los sentidos) tinta en cada cuarto de la memoria.


Aldo descree de todo ese cuento. No es que desee no depositar su confianza en ello, pero no le sale. Dice que ya vio demasiado pero no recuerda tanto. Que las letras pierden tinta al exponerse al paso del tiempo, y por eso el Hombre se repite. Para sellar la costumbre. Algún que otro cambio imperceptible cada lustro y así, en cien años tenemos un gran cambio. Bueno, un cambio. El HOmbre, segun Aldo, no es tan audaz como los otros animales.

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