22.12.12
La acción y la reacción. La reacción, la acción y la siguiente reacción. El grito o la sonrisa. El castigo que no enseña, la enseñanza que no toma la forma mas útil. Una sonrisa que se cae de boca al piso. Un piso que se parte y que luego hará tropezar al peregrino desprevenido. Un efecto dominó que domina la escena y rige sobre el andar masivo.
Vació el vaso con odio y algo de nostalgia. Se desprendía de su mirada una estela de ruidos sordos. Le brillaban los ojos a pesar de todo. Afuera sonaron dos tiros mientras un vallenato invadía todo. Afuera había otro mundo, que no terminaba de ser del todo "su mundo". "Cómo ser parte de algo que no tiene un mísero hilo de conexión con uno, de coincidencia, salvo la cuestión de los dos ojos, la misma ubicación de la nariz en la cara". Se paró frente al espejo, se peinó y empezó a observar las marcas de expresión que ahora adornaban el contorno de sus ojos. Las miraba con asombro y algo de entusiasmo como si le gustara ver al tiempo ahí. Como si el tiempo estuviera ahí y no en el aire ni en su reloj. Como si el tiempo realmente existiera y fuera lineal. Como si algo, al menos, fuera certero.
Puso el vaso en la pileta de la cocina y echó a correr el agua. Infinitamente.
14.12.12
Cien ciegos, mil ciegos, un ciego. De los que no pueden ver y tampoco quieren. Cien sordos, mil sordos, un sordo. De los que no saben bien de donde viene el sonido. Desde las retinas estiran las yemas. Sentados en un umbral, mano a mano. Ojo a ojo. Y nada se disuelve mas supera la entropía del misterio roto. Vencido el velo, pierde su nombre. No existe un punto cardinal ahí. Sólo ahí, donde un reflector ilumina el escenario. Y todo sucede, de nuevo. Se alborotan los átomos y los putos electrones hacen su gracia. ¿Me vas a decir que no es real? Dejá, no mires...te va a hacer mal.
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