De lo que fueron y no supieron; de lo que son y ya no quieren ser. En el medio, un puente roto que se ríe de ellos. Soplan los soles, escuetos y vergonzosos, en un año bisiesto. Mientras tanto, ella se acomoda el pelo y las ideas frente a un espejo que le miente igual que los recuerdos. Bosteza a oscuras, por eso evita hacerlo de forma silenciosa. Que el otro oiga sus intenciones y sus no intenciones. Que el otro oiga.
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