28.4.12
Ojos abiertos
Los ojos bien abiertos, como si todo el mar aquel que se lleva las sales profundas pudiera caber en sus ventanas. Hay otras sales de cicatrices superficiales que se lavan con las brisas de Abril. El viento corre frío ya. Las palabras más urgentes se dicen a la misma velocidad que las otras, porque el tiempo es el mismo. Dicen que la entropía del universo se incrementa con el tiempo, pero no dicen si existe el tiempo o la entropía. Todos los caminos se ponen azules.
Corré. Corré despacio sin usar el cuello, agitando los brazos para balancearse y también para mostrar que está corriendo. Atrevida brisa por la avenida, golpeándole la puerta a Mayo.
Se inquieta el caballo, atado, pensando en el camino y en su descanso. La sucesión de ambos.
Parpadea. Los ojos otra vez se abren grandes. Así, sólo así, saben mirar. Parece que generan un auditorio colmado a quien se pone enfrente. Vuelve a parpadear.
Baja un escocés por una rampa de lo más empinada. El viento va más rápido que él. A la vista parece que corren a la par...pero no.
Facciones que no llevan reloj. Todo dicho. Nada hecho. Nada dicho, quizás. Sugerido con frases que no se terminan. Delante del tiempo...también detrás.
Personajes que pasan por al lado. Innecesarios mas perceptibles.
...como si todo el mar aquel que se lleva las sales profundas pudiera caber en sus ventanas
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