23.12.11

Vaina Berdan

La vaina hace al disparo también, pero contra lo que impacte no será importante. O no es lo importante en esa precisa cuestión. Precisión de pulso, ojo y un viento impreciso. En verdad, de naturaleza incierta. Atraviesa cuestiones invisibles. Evade a algunas visibles. Sal a gusto. ¿Que gusto tiene tu sal? Tiradores de Berdan, certeros y despiertos. Disparan de día, sueltan balas de noche. Parece que todos van con las manos ocupadas en las calles por estos días. El equilibrio se mantiene igual. Rápidos. Ansiosos. A ver quién se lleva la sortija en esta calesita. Una vuelta mas. Va otra cosecha de nostalgia, otro calendario caido en el piso de madera. Que se aleja qué? Que se acerca qué? La misma dinámica es ambigua. La mina que va en el San Martín, siempre en el tercer vagón a las ocho de la noche, tiene la misma inquietud. Atravesada y constante. Una inquietud que se agita en las calmas. En las pausas entre canción y canción. Habrá una mañana en la que, cante o no el gallo, se va a despertar una melodía esclarecedora. Convincente.
El blanco es la sumatoria de todos los colores. Aún en la oscuridad.

1 comentario:

  1. habrá una mañana en la que cante el gallo, o no. pero bosnia nace, a pesar del tren, a pesar de morón, y a pesar de la mirada perdida de esa mujer, que aunque lo intente evitar, respirar hondo cuando nadie la ve.

    sin latir, no hay dolor. - I.P.

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