Parece imposible. Así se presenta. Como evitar que "el día disuelva a la noche". Habrás oído. Como evitar que el tiempo limpie a los recuerdos, cual río. Si al paso ese, que parece tan liviano le sigue otro paso de desconocida naturaleza.
Dale.
Trémula, la vigilia, se orienta hacia el este. Le sale nostalgia de adentro a ese acordeón. Nostalgia viajando en su viento. Vientos de ayer. Desvaneciendo los colores de aquel pensamiento burdo. De esa tierra que tiñe al calzado y a los recuerdos.
Esas sábanas sobre el reloj. Casi ni se escuchaba el tic. Ni hablar del tac.
Hay una puerta que se abre delante de una pared. De una blanca pared. Frente a ella, está sentado un hombre miope sin reloj ni sombrero. Algo sordo. Algo amable. Espera que el viento cierre la puerta de un soplo, así puede ver el resto de pared. La que no está definida por el marco de la puerta.
Olvidó sus anteojos.
Parece imposible
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